Enero 15 de 2011.
Las nuevas medidas recién aprobadas desde el norte lamentablemente sólo apuntan, con las mejores de las intenciones, a oxigenar la moribunda tiranía de La Habana; y en nada benefician la causa de la democracia en Cuba.
El gobierno del señor Obama debe entender que no son los Estados Unidos quienes tienen que cambiar su política para con Cuba, sino el régimen castrista el que debe implementar cambios y aperturas democráticas, liberar los presos, respetar los derechos humanos, así como introducir una economía de mercado y permitir la libre empresa sin cortapisas y no con medidas cosméticas.
La administración de Obama continúa, a mi juicio, actuando de manera errónea y no yendo al meollo del asunto. Me gustaría pensar que la mayoría de los que apoyan esas políticas no han perdido la fe en los más importantes actores del cambio, la oposición democrática que dentro y fuera de Cuba no cesa en sus empeños para acelerar la transición y la puesta en práctica de reales aperturas.
Me gustaría, además, que algunos de los periodistas radiales que recogen opiniones en la isla lo hagan de manera más equilibrada, que no sólo pregunten a los que apoyan las políticas de Obama, sino tambien a los que pensamos diferente. El periodismo, a no ser los oficialistas, es para informar con transparencia y objetividad, y no para agradar ni adular a personas o intereses por muy influyentes o poderosos que estos sean o aparenten ser.
Estimado reportero, para cualquier duda pregunten a los periodistas de Radio Martí, Julio Machado y Jorge Jáuregui, y de seguro les enseñarán cómo se puede seguir siendo amigo, y a la vez justo, sin renunciar al periodismo imparcial y sin el más mínimo apasionamiento.
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