Las valientes Damas de Blanco y el oscuro Cardenal Jaime Ortega y Alamino

Bertha Antúnez, hermana del autor, cuando aun estaba en Cuba
Bertha Antúnez, hermana del autor, cuando aun estaba en Cuba

Mañana domingo es Día de las Madres, la fecha no por importante y significativa me trae la más mínima alegría, mi casa mañana sentirá mucho vacío y tristeza. No quisiera que nadie mañana me visitara y ojalá en mi presencia se hable lo menos posible del asunto.

Es muy difícil que así sea, porque de seguro, en primer lugar, desde su exilio en Miami, Florida, mi hermana Bertha hará sonar el teléfono para recordarme que es como la madre que perdí, para contarme todo lo que sé, que nunca he puesto en duda, que me adora y quisiera en un día como este estar a mi lado.

Aunque quisiera olvidar la fecha, no podré dejar de pensar en lo que significa la palabra madre y todas las que en el mundo sufren la separación de sus seres queridos, por la cárcel, el destierro o la muerte.

Mañana estaré solo en mi casa porque mi esposa desde muy temprano irá a su casa natal de Tuinicú a pasar en familia esa conmemoración. Como en otras oportunidades querrá llevarme con ella y yo me negaré a ir, no quiero que mi tristeza empañe su felicidad, la de su mamá y su familia que no tienen culpa de mi dolor al no tener madre.

Este segundo domingo de mayo estaré recordando cómo aquellos siniestros oficiales de la policía política Boris Luís Arriba y Raúl Yanes Marín le apuntaron a mi madre con un revolver en su lecho de moribunda: “Señora entregue a su hijo que si lo capturamos le vamos a dar un tiro en la cabeza y si se lanza al mar tenemos órdenes del mando superior de poner el mar rojo con su sangre”.

Durante esta celebración recordaré cuánto la célebre amenaza aceleró su pronta muerte y de cómo en mi propia cara los sicarios de la policía política me dijeron: “No te llevamos a sus funerales porque eres un negro recalcitrante y rebelde y porque además te niegas a vestirte de preso”.

Mañana será un día especial para dar gracias a Dios porque en su obra de creación se acordó de ese ser tan extraordinario que es mi hermana Bertha Antúnez, mi hermana paterna a quien debo la vida y la protección ante los que, con sistemática saña, apelaron a un sinnúmero de crueles métodos para exterminarme física y moralmente en mis largos años de presidio.

Gracias a Dios por haberme dado a mi hermana querida, la fuerza, el valor y la inteligencia para que con su cariño y amor desinteresado mis verdugos no pudieran enterrarme en el olvido y el silencio.

Este Día de las Madres, las Damas de Blanco asistirán a la misa en la Iglesia de Santa Rita de Casia y marcharán por las calles de La Habana, es muy posible que en esta ocasión no sean agredidas por las turbas pro castristas y no reciban las mismas ofensas groseras de parte de lo más despreciables de nuestra sociedad. Dios quiera que en esta jornada todo transcurra sin la más mínima confrontación, ojalá que si eso sucede no se les brinde la ingenua interpretación de que fue por la oscura mediación del triste y célebre Cardenal Jaime Ortega y Alamino y no gracias a su constancia.

Claro, que para esta vez, ciertos medios de prensa acreditados en La Habana esa tolerancia les será muy conveniente: no por sensibilidad o porque en su fuero interno compartan el justo clamor de esas mujeres, sino porque este domingo se evitarían molestar a las autoridades de la Isla al verse obligados a filmar esas escenas que nada tiene que envidiarle a la Italia de Mussolini o a la época de las porras machadistas y el Mariel en 1980.

Alguno que otro reportero foráneo menoscabará el logro de la valiente persistencia del sacrificio a toda prueba de las Damas de Blanco para achacárselo a la mediación de quienes han mostrado silencio y oídos sordos a la situación de los presos. Con esa proyección oportunista esos reporteros estarían pasando por alto el fin del reclamo, es decir, ellas, las Damas de Blanco no luchan para que se les deje marchar por La Habana o que se les permita gritar, sino que su pedido es más que eso: lograr la libertad de sus familiares encarcelados, reclamo este que el Arzobispo de La Habana y la jerarquía católica cubana en pleno, nunca ha asumido. Pedirle a la represión tregua por un mes y no que cese de por siempre es además de complicidad una conducta cínica e insincera.

Tal vez yo esté equivocado y me gustaría pensar, como algunos de mis colegas, que la jerarquía de la iglesia católica de ahora en lo adelante tomará un rol más importante y digno, pero sinceramente no veo el menor indicio por ninguna parte

Anuncios

Publicado por

antunezcuba

Soy un defensor de los derechos humanos en Cuba, un opositor político y luchador anticastrista que pasé 17 años y 38 días en ininterrumpida prisión política por expresar mis deseos de cambio para mi país. Este Blog desdeplacetas nace de la imperiosa necesidad de no solo exclamar consignas y cantos de guerra sino tambien de contar mis experiencias, vivencias y puntos de vistas, y que ademas sepan que no solo me gusta organizar protestas y mítines políticos o declararme en huelgas de hambre o enfrentar a la represiva sino tambien pensar y exponer mis puntos de vistas y argumentos no solo en cuestiones de lucha sino en otros tópicos tambien importantes en la vida.Aunque mi lema de lucha NI ME CALLO NI ME VOY se mantiene y mantendrá incólume, tambien quiero se conozca al Antúnez como ser humano,él que tambien sueña y constribuye desde su modesta posición tanto al cambio como a la búsqueda de un futuro mejor en un sistema libre y democrático, es decir en el mejoramiento humano del que hablaba nuestro apóstol José Marti.

Un comentario sobre “Las valientes Damas de Blanco y el oscuro Cardenal Jaime Ortega y Alamino”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s