¿Y ahora qué es lo que pasa?

¿Y ahora qué es lo que pasa? Me viré para decirles a los que se nos abalanzaban a llevarnos.

— Antúnez, Antúnez, cálmate que lo que queremos es hablar contigo.

—¿ Hablar conmigo, pues díganme?.

—–Vamos, tienen que ir con nosotros.

 Era el sábado 18 de junio de la tarde—noche. Estábamos mi esposa Yris y yo frente al Parque Central; hacia muy poco tiempo habíamos salido de la  casa del hospitalario matrimonio de  Laura Pollán Toledo y Héctor Maceda Gutiérrez y  localizábamos a un especialista en Neurología. Minutos antes, nos habíamos  despedido de nuestro hermano Eriberto Liranza y lejos estábamos de imaginar que él había sido ya arrestado. Eriberto, líder del histórico Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia, había cometido un imperdonable y grave delito: Darnos albergue y hospitalidad en su vivienda a Yris y a mí y eso era suficiente para que la policía política lo detuviera, no hacia falta orden de arresto o acusación formal.

—— Cuidadito con golpear, que miren en las condiciones que está Yris les grité en voz alta al trigueño que estaba al frente de la cacería.

—— Antúnez, nosotros no golpeamos a nadie. Te dijimos que era para hablar con ustedes.-

——- ¿Qué ustedes no golpean a nadie?—- miren esa minerva que lleva mi esposa puesta en el cuello, eso se lo hicieron ustedes y tu mismo has participado en arrestos y golpizas contra nosotros donde no han faltado los golpes. Les grité para los que ya se aglomeraban escucharan y poder identificarnos.

——- Oye, nos llevan arrestados, fue lo que le dio tiempo a decir a Yris a una llamada que en ese momento entraba a su celular.

—— Apenas llegamos a la unidad policial, nos dimos cuenta que el viaje de regreso era inminente que ni tan siquiera se nos bajaría del carro ni para llevarnos a los calabozos. A pesar de su cinismo, evitaban enfrentar nuestras palabras y argumentos. Lo arbitrario e impune era tan evidente como grosero.

—– Si me llevan para Placetas sin mis cosas y sobre todo sin los medicamentos van a tener que matarme para bajarme, porque ese es un plan médico y yo sin esos medicamentos no puedo estar. Les decía Yris a los represores y refiriéndose a las pastillas para la hipoglucemia y al aparato para medirse los niveles de glucosa, artefactos que tiene que llevar consigo a raíz de aquella huelga de hambre que hiciera en la primavera del 2009 de la que no se ha podido recuperar nunca.

Después de una fuerte polémica, los verdugos cedieron y fueron por los paquetes hasta la vivienda de Liranza. Pero se presentó otro inconveniente.

 La joven y corajuda esposa de este hermano nuestro, Yaimí Alfonso Miret se les enfrentó dignamente a quienes se creen dueños de Cuba: Yo no entrego las cosas de Yris hasta tanto no la vea personalmente, o al menos escuche su voz autorizándome.

 Luego de unos minutos se escucha por la radio planta del carro del que aun no nos habían bajado: Mayor, aquí estamos en casa del objetivo, pero no hemos podido efectuar porque la sujeto dice que tiene que escuchar la voz de Yris, proceda a ponerla al radio.

 —–Yaimí, Yaimí.—— Yris, Yris ¿como estas?. Oye no te preocupes que hasta ahora no me han golpeado.—– Mira dale mis medicamentos que están en la gaveta del refrigerador.—- Ah, está bien, oye cuídate. —-Oye Yaimí aprovecho para decirte que a Eriberto también lo arrestaron! ¿Lo arrestaron? —–Si pero no sé el lugar, ni donde lo tienen.

Así, por la misma radio enemiga, mi valiente esposa mató dos pájaros de un tiro: mandó por sus medicamentos y dio a conocer por la propia planta de los represores un hecho que ellos hubiesen querido mantener en secreto como medio de tortura. Era la víspera del día de los padres.

El viaje o mejor dicho el forzado regreso se tornó lento a pesar de que fue en uno de esos carros modernos o cómicos como en cuba lo conocemos con chapa particular. De la unidad de la policía en Placetas nos llevaron a la casa.

—-Antúnez,  esta patrulla en la que vengo ahora se quedará aquí en la esquina de tu casa, saben que el mínimo intento de salir de Placetas serán arrestados… me dijo al bajarnos el capitán de la seguridad Orestes conocido por el títere

Este arresto tronchaba las gestiones médicas por las que habíamos ido a La Habana para atender a Yris. A las 4 de la tarde del lunes es  decir dos días después tendría mi esposa que estar en consulta médica de un neurólogo, así como realizarse una TOMOGRAFIA CRANEAL. Pero no pudo hacerse pues los mismos que le golpearon impedían ahora que recibiera atención médica.

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Publicado por

antunezcuba

Soy un defensor de los derechos humanos en Cuba, un opositor político y luchador anticastrista que pasé 17 años y 38 días en ininterrumpida prisión política por expresar mis deseos de cambio para mi país. Este Blog desdeplacetas nace de la imperiosa necesidad de no solo exclamar consignas y cantos de guerra sino tambien de contar mis experiencias, vivencias y puntos de vistas, y que ademas sepan que no solo me gusta organizar protestas y mítines políticos o declararme en huelgas de hambre o enfrentar a la represiva sino tambien pensar y exponer mis puntos de vistas y argumentos no solo en cuestiones de lucha sino en otros tópicos tambien importantes en la vida.Aunque mi lema de lucha NI ME CALLO NI ME VOY se mantiene y mantendrá incólume, tambien quiero se conozca al Antúnez como ser humano,él que tambien sueña y constribuye desde su modesta posición tanto al cambio como a la búsqueda de un futuro mejor en un sistema libre y democrático, es decir en el mejoramiento humano del que hablaba nuestro apóstol José Marti.

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