Carta abierta a los hermanos Castro

Señores Raúl y Fidel Castro:

Este 15 de marzo de 2010 se cumplieron 20 años de que el gobierno dinástico que ustedes encabezan me encarcelara. Cuando me declaré opositor y exigí reformas democráticas aquel 15 de marzo de 1990, mi edad era 25 años cinco meses y 15 días y tuvieron que transcurrir otros 17 para ser excarcelado. Nunca olvidaré cómo durante ese tiempo sus tenebrosos cuerpos de la policía política me torturaron física y mentalmente e intentaron quebrar inútilmente mi dignidad a cambio de liberarme o acomodar mi estancia carcelaria.

Hoy reflexionando al cabo de dos décadas de arresto, estoy más convencido que si volviera a nacer haría lo mismo y sólo me arrepiento de no haber abrazado antes esta justa causa que defiendo.

Fidel y Raúl Castro: hace unos días sus manos se mancharon con la sangre de un inocente. Nuevamente sus fuerzas de odio se ensañaron contra un titán que no se doblegó ante el terror. Su nombre: Orlando Zapata Tamayo, un joven negro albañil de 42 años de edad a quien no les bastó con encarcelarlo injustamente, sino que luego de aplicarle un sin número de torturas para doblegar su firmeza, lo mandaron a aniquilar y empezaron, como es costumbre en sus cárceles, a aplicarle refinados métodos de tortura: 18 días sin beber agua, negativa de una oportuna atención médica y total desnudez frente al crudo invierno. Ello bastó para ultimarle con premeditación. Pero no les bastó el asesinato físico, sino también pretendieron devorarlo moralmente.

¿No les parece una postura cobarde la de atacar con descalificaciones a quien no puede defenderse? ¿No consideran ustedes falta de ética manipular el sufrimiento y desespero de una madre después de asesinarle el hijo? Con el asesinato de Orlando Zapata Tamayo este gobierno cruel comenzó a cavar su propia tumba, porque además de la sangre derramada y la familia enlutada, se han buscado la repulsa y desprecio de un pueblo que no por desinformado es tonto y se siente según incontables estados de opiniones recogidos, ofendido en su inteligencia y sentido común.

Los ataques a la memoria de Orlando Zapata en esta servil prensa, no han podido desmentir en lo más mínimo que es uno de los 75 opositores pacíficos que ustedes en su histérico ataque de temor arrestaron en aquel marzo negro del 2003; que por orientaciones de los oficiales Julio César González Bombino y Filiberto Hernández Luis privaron de beber agua durante los primeros 18 días de huelga y que durante el invierno último tuvo que pernoctar en un crudo y frío suelo sin abrigarse, en la famosa prisión camagüeyana de Kilo 8.

Y les digo esto porque al igual que Zapata, esos y otros oficiales incluso en la misma prisión también me torturaron de esta forma. Es cierto, y no nos apena reconocer que estamos muy conmovidos y tristes con la muerte de este hermano nuestro, pero a su vez quedamos alentados por algunas razones, como son las ilusiones que se hicieron ustedes y los ejecutores materiales del crimen y que se han estrellado contra la firmeza de su madre Reina Luisa Tamayo Danger y de sus hermanos, quienes convirtieron sus funerales en verdadera expresión de resistencia. El costo político y la condena internacional han sido de tanta magnitud que es imposible que puedan algún día recuperarse.

El sacrificio de Orlando Zapata Tamayo, a pesar de este cobarde intento de falsear su imagen, se yergue más alto que nunca y se multiplica en todos los que, como él, somos consecuentes con la defensa de los derechos humanos y el enfrentamiento pacífico y frontal contra la tiranía.

Hoy a los 20 años de mi encarcelación, permítanme dos conclusiones. Primera, que cuando asesinaron a Orlando  Zapata, pensaron que iban a aterrorizarnos. Se equivocaron. En el pueblo hay miles de Zapata que no les tememos. Segunda, hace 20 años grité en una plaza pública que el comunismo era un error y abogué por reformas. Hoy les digo lo mismo y más.

Fidel y Raúl Castro: asesinos y crueles, váyanse del poder que el pueblo los desprecia.

Desde Placetas quien ni se calla ni se va de Cuba,

Jorge Luis García Pérez “Antúnez”

Ex preso político

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Emplazamiento al régimen castrista

Miembros del Presidio Político Pedro Luis Boitel y la Coalición Central Opositora
El Movimiento Presidio Político Pedro Luis Boitel, integrantes de la Coalición Central Opositora y del Frente Nacional de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil en Cuba emplazan a las autoridades castristas a que le brinden la posibilidad de probar en una comparecencia transparente, abierta y en igualdad de condiciones ante los medios de prensa oficialistas lo siguiente: que lo que se ha estado informando sobre la muerte y trayectoria del preso político Orlando Zapata Tamayo es una burda manipulación plagada de mentiras y tergiversaciones.
Los miembros y ejecutivos de nuestras organizaciones civilistas nacidas precisamente dentro de las prisiones castristas y formadas en su mayoría por presos y ex presos políticos cubanos solicitamos a los medios oficialistas en la Isla y de manera especial al periodista Enrique Ubieta una comparecencia televisada y pública donde se nos permita en no menos de 20 minutos presentar las pruebas testimoniales a partir de nuestra propia experiencia de que Orlando Zapata Tamayo falleció el 23 de febrero último producto de un sin número de torturas y malos tratos aplicados durante los ochenta y tres  días que permaneció en huelga de hambre; además que Orlando Zapata era un digno y pacífico defensor de los derechos humanos quien nunca utilizó la violencia física ni verbal, y siempre fue un hombre fuertemente comprometido con la lucha a favor de la libertad de su patria, razones por la que los hermanos Castro ordenaron su asesinato de manera fría y  alevosa.
Señores gobernantes y medios de prensa que servilmente se hacen eco de esta mentira, no es una actitud valiente ni ética atacar con descalificaciones a quienes no pueden defenderse. Sus hermanos de lucha y su madre que aún estamos vivos, estamos prestos al debate civilizado y franco, sobre una  muerte que consideramos asesinato y de la misma forma exigimos justicia contra los autores intelectuales y materiales del crimen. También afirmamos que estamos dispuestos a ser procesados con todo el peso de la ley, si no podemos probar la veracidad de nuestros argumentos y consideraciones.
En espera de una pronta respuesta, Jorge Luis García Pérez Antunez, coordinador nacional del Movimiento Presidio Político Pedro Luis Boitel.